Inicio 5 Sin categoría 5 LA TRANSFERENCIA DE VALOR: UN ANUNCIO DE FARMAINDUSTRIA EN MARCHA

El origen del término recogido en el titular de esta entrada como transferencia de valor encuentra su origen en la European Federation of Pharmaceutical Industries and Associations.

La patronal Farmaindustria anunció tras la celebración de su Asamblea General Ordinaria del pasado mes de mayo, la publicación individualizada de todas las transferencias de valor realizadas por las compañías adheridas al Código de Buenas Prácticas de la Industria Farmacéutica a los profesionales sanitarios. La transparencia comienza a “estar servida” y con ella los pros y contras del gremio sanitario. Industria, sociedades científicas y administración sanitaria no ocultaron su preocupación por la interpretación que la sociedad pueda hacer de los datos sobre transferencias de valor entre la industria y la comunidad médica que se publicarían, en línea con las obligaciones que marca el nuevo código ético de Farmaindustria. De esta forma nace la obligación de publicar información detallada sobre todos los gastos de los laboratorios en forma de ayudas a médicos y sociedades científicas en concepto de formación continuada, asistencia y participación en congresos, prestación de servicios de asesoría e investigación.

El estreno de este acuerdo supone que todas las compañías adheridas a la patronal española publicarán las transferencias de valor en su sitio web cada mes de junio con los datos del ejercicio anterior, dando comienzo este año con las cifras de 2015.

Además, de los principios jurídicos que autorregulan a la industria farmacéutica, se tendrá en cuenta un informe emitido por el Gabinete Jurídico Número 2016-0172, de fecha 22 de abril de 2016 de la Agencia Española de Protección de Datos. Este informe adquiere en este panorama especial relevancia puesto que reconoce que la transparencia en las transferencias de valor entre la industria y los profesionales sanitarios, reviste un interés público de tal importancia, que obliga a flexibilizar el derecho fundamental a la protección de datos personales de los médicos y por tanto, autoriza la publicación de los datos de profesionales sanitarios receptores de estas transferencias de valor. El objetivo no es otro que el de transmitir mayor confianza a la sociedad en general,  en su intento por aminorar cualquier vestigio de opacidad entre los distintos miembros que conforman el sector sociosanitario y que actualmente se tiene.

Parte de lo anteriormente expuesto se plasma en el artículo 18 del Código de Buenas Prácticas que establece que los asociados a Farmaindustria, así como aquellos que voluntariamente se sometan al Código, deberán publicar las transferencias de valor realizadas, incluyendo los montos percibidos (sin detallar cada concepto) por los profesionales sanitarios y sin necesidad de contar con el consentimiento expreso de estos.

En conclusión, cualquier instrumento que sirva para reforzar valores, principios y derechos de los ciudadanos tan importantes como la transparencia, la información y la confianza, debe recibirse con los brazos abiertos, más aún, si tenemos en cuenta que el sometimiento a nuevas obligaciones no viene determinado por imperativo legal, sino a través de un mecanismo de autorregulación voluntario que pretende avanzar en el próspero camino de la humanización de la sanidad.

¿Qué arrojan los datos publicados en junio de 2016 referidos a 2015?

Los laboratorios publicaron los pagos a profesionales sanitarios y entidades del sector en concepto de prestación de servicios, formación, asesorías e I+D. La publicación, como estaba previsto, se hizo en la página web de cada laboratorio

Una clara conclusión a destacar de las grandes compañías del ranking de facturación es que los médicos han sido reticentes a dar su consentimiento a la publicación de lo que reciben de manos de la industria farmacéutica.

En el grueso de grandes laboratorios, más del 95% de los médicos no ha autorizado la publicación de su nombre junto a lo recibido de la industria, una cuestión que cambiará en enero, cuando sea obligatorio para todos los laboratorios detallar a quién han financiado o abonado algún servicio o formación. Sin embargo, incluso esta situación, ha sido desigual entre laboratorios. En algunos laboratorios no se ha financiado servicio o prestación alguna en caso de que no se firmara el consentimiento para la publicación de los datos individualizados, por lo que, en la práctica, los datos que figuran con nombres y apellidos casi rozan el cien por cien.

La primera del ranking de facturación, Novartis, ha aportado la suma de los pagos realizados a cada colectivo: 10,9 millones de euros para profesionales sanitarios en concepto de formación, alojamientos, desplazamientos y prestación de servicios; 6,1 millones a entidades sanitarias para prestación de servicios y colaboraciones de formación y 20,2 millones de euros para colaboraciones de investigación y desarrollo. En total, 37,2 millones, sobre una facturación de más de 800 millones de euros. Como quiera que en este primer año de publicación de transferencias de valor de la industria a los laboratorios, la identificación de los profesionales sanitarios que habían recibido algún tipo de pago era voluntaria, en el caso de Novartis sólo el 31,2 por ciento de los médicos han aceptado voluntariamente que se haga público que han recibido financiación de este laboratorio para cuotas de inscripción en congresos.

En el caso de Pfizer figuran pagos realizados en 2015 por valor de 14,8 millones a profesionales sanitarios (sólo 416.000 euros de esta cantidad aparecen de forma individualizada identificando al médico con nombre y apellidos, el resto, 14,4 millones aparece como agregado). Este agregado hace referencia a los profesionales que no han accedido a facilitar sus datos personales que, en el caso de Pfizer, representa entre el 96 y el 97 por ciento del total de los que han recibido algún tipo de pago. El documento detalla uno a uno los pagos a entidades sanitarias, que ascienden a 4,9 millones de euros. Finalmente, a I+D se habrían dedicado pagos por valor de 10,1 millones de euros.

Entre las grandes compañías, Sanofi, habría realizado pagos a profesionales por valor de 7,4 millones de euros y el 93 por ciento de los profesionales no ha accedido a facilitar sus datos personales en esta ocasión. Los pagos a entidades sanitarias, como sociedades científicas y organizaciones profesionales, ascenderían en su caso a 4,3 millones de euros. Y las transferencias para investigación y desarrollo a 7,9 millones de euros. Desde la compañía se matiza, con todo, que los gastos en I+D son muy superiores a esos 7,9 millones, ya que hay gastos propios, investigación intramuros, etc. que elevan la cifra a unos 14 millones de euros. En conjunto, las transferencias de valor de Sanofi a profesionales y entidades sanitarias ascienden a 19,6 millones de euros, sobre una facturación de 440 millones de euros el pasado año.

Los datos para GSK muestran pagos por valor de 23,3 millones de euros, de los que 12,9 serían pagos para investigación y desarrollo y el resto a entidades y profesionales sanitarios. Este laboratorio declinó financiar ninguna actividad si no se facilitaba el consentimiento para la publicación de los datos individualizados por lo que prácticamente el cien por cien de estas cantidades se publican de forma individualizada (sólo figuran como agregados 378.000 euros a profesionales sanitarios que revocaron su consentimiento antes de la publicación de los datos, pero que ya habían percibido algún pago).

En Roche, los datos muestran pagos a profesionales y entidades por valor de 31,8 millones de euros, lo que representa aproximadamente el 5 por ciento de su facturación. De estos pagos, el 55 por ciento, 17,4 millones fueron para labores de I+D, el 14,5 por ciento para formación de profesionales (4,6 millones) y otro tanto para labores formativas de las organizaciones sanitarias.

En el caso de otras multinacionales como Lilly los pagos ascienden a 4,2 millones a profesionales, 4,3 millones a entidades sanitarias y 3,5 millones a investigación y desarrollo. Este laboratorio ha publicado junto a los datos una infografía que detalla el reparto de estas cantidades, de modo que el 32 por ciento de todos los pagos realizados se dedica a tareas de formación, el 8,7 por ciento a reuniones científicas y profesionales, el 10,9 por ciento a traslados y alojamientos, el 18,8 por ciento a prestaciones de servicios (asesorías, etc.) y el 29,3 por ciento a investigación.

Las cifras para AstraZeneca muestran transferencias para investigación y desarrollo de 10,1 millones y para profesionales sanitarios, un agregado de 4,7 millones de euros (de esta cifra sólo 240.787 euros se especifican de forma individualizada y el resto agregada puesto que entre el 92 y el 97 por ciento de profesionales, según los distintos conceptos de pago, no han aceptado la publicación de sus datos individualizados). En el caso de los pagos a entidades sanitarias, éstos ascendieron a 4,8 millones de euros, sobre una facturación global de la compañía de 381 millones.

La pregunta obligada después de la lectura de estos datos ¿por qué ese alto índice de negativa a ofrecer los datos por parte los profesionales?

Fuente:

DiarioMedico.com. Disponible en:

http://www.diariomedico.com/2016/06/30/area-profesional/sanidad/primeros-datos-sobre-los-pagos-de-la-industria-a-medicos

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