Inicio 5 Salud 5 Molécula universal contra cualquier virus

Los virus son esos seres vivos que llevan existiendo desde que hay vida en la Tierra y contra los cuales el hombre lleva luchando desde tiempos ancestrales.

A pesar de ser las formas de vida más simples, los virus constituyen uno de los mayores azotes de la Humanidad. Hallar la forma de protegernos de ellos es una tarea en la que los científicos han tenido, hasta ahora, solo un éxito parcial.

Son organismos infectivos altamente esquivos debido a su gran capacidad para cambiar (mutar) ante situaciones ambientales adversas o ante tratamientos que el hombre va desarrollando.

Es una “ilusión” hasta ahora imposible el desarrollar una molécula o tratamiento que sirviera para combatir cualquier virus.

Porque el encontrar una cura para el ébola, el zika o incluso para una simple gripe, constituye una tarea descomunal. Cada virus es muy diferente a los demás, e incluso una misma cepa vírica puede mutar y cambiar rápidamente para adaptarse a cualquier condición externa. Esa es, precisamente, la razón por la que es necesario desarrollar una vacuna antigripal diferente cada año.

Ahora, sin embargo, se está estudiando una molécula digamos universal que sirviera para cumplir con esta ilusión frustrada.

Un equipo de investigadores del Instituto de Biotecnología y Nanotecnología de IBM en Singapur ha tratado de comprender cuales son las características que todos los virus tienen en común. Y utilizando ese conocimiento, han preparado una macromolécula que podría, en potencia, combatir a múltiples clases de virus y conseguir que no fueran infectivos. La investigación acaba de publicarse en la revista Macromolecules.

El objetivo de este estudio y por primera vez en todas las investigaciones sobre virus, ha sido olvidarse del material genético (genoma) del virus que por cierto es lo que cambia tanto y da lugar a las resistencias, y centrarse en unas moléculas (glicoproteínas) que se encuentran en la parte exterior de todos los virus y que están muy conservadas ya que no cambian tanto ni siquiera durante la evolución.

Estas proteínas son las responsables de que un virus se una a una célula y sea por ello precisamente infectivo. A partir de ahí, el equipo de investigadores ha creado una macromolécula, que básicamente es una molécula gigante formada por partes (subunidades) más pequeñas.

Esta macromolécula, en primer lugar, es capaz de atraer a cualquier virus hacia ella por medio de cargas electrostáticas. Y una vez que el virus está cerca, la macromolécula se une a él, de forma que el virus ya no puede adherirse a otras células sanas. Por último, neutraliza los niveles de acidez del virus, lo que evita que pueda replicarse.

Como arma alternativa, la macromolécula también contiene un azúcar llamado manosa, que se adhiere a las células inmunes sanas y las fuerza a acercarse al virus, de forma que la infección viral puede erradicarse más fácilmente

Los investigadores probaron esta macromolécula contra una serie de virus, entre ellos los del ébola y el dengue, y funcionó. Según se afirma en el artículo, las moléculas se unieron a las glicoproteínas en la superficie de los virus, reduciendo su número, y por su parte la manosa impidió con éxito que el virus infectara a las células inmunes.

Todo esto parece muy prometedor, pero como siempre en investigación y más cuando se habla de posibles tratamientos, se debe guardar escrupulosamente la cautela, ya que todavía queda un largo camino por recorrer antes de que pueda ser utilizado como desinfectante o tratamiento antiviral.

Sin embargo, sí representa un gran paso novedoso para la lucha contra los virus: atacar lo que todos tienen en común para crear una estrategia universal.

Fuente:

http://www.madrimasd.org/informacionidi/noticias/noticia.asp?id=66426&origen=notiweb&dia_suplemento=martes

Artículo original:

http://pubs.acs.org/doi/ipdf/10.1021/acs.macromol.6b00091

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